SECRETARIUS GENERALIS
DE FORMATIONE
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Querido Cohermano,

Reciba con un fraterno saludo los mejores deseos de bendición pascual.

El Secretariado de General de Formación se reunió días antes de la Semana Santa y revisó las actividades que se están llevando a cabo en las diversas Conferencias y Unidades Redentoristas como parte de la celebración del Año de la Vocación Misionera Redentorista.

En ocasión de la Pascua enviamos el segundo artículo especialmente preparado y escrito por el P. Ronald Mc Ainsh con el título El Tema del XXIV Capítulo General y la Formación. El artículo es adecuado para la lectura individual y para el trabajo en grupo. Al final  del artículo se encuentran algunas preguntas en forma de núcleos de reflexión y se pueden utilizar para talleres en la modalidad de "workshop". 

Al mismo tiempo agradecemos al P. Serafino Fiore por haber aceptado nuestra petición de dedicar el número de ONE BODY de mayo 2014 al tema del Buen Pastor. Ya ha sido publicado y se encuentra en el sitio web de la Congregación.

Reiteramos el saludo a los formadores y a sus colaboradores. Y oramos por todas sus intenciones con el deseo de abundantes frutos en este año.

Imploramos también la protección de los nuevos Santos Papas Juan XXIII y Juan Pablo II.


Fraternalmente,

Secretariado General de Formación Redentorista


AÑO VOCACIONAL
MISIONERO REDENTORISTA


Roma, 4 de Mayo, 2014    SEGF 2014/147
En la Pascua de Resurrección del Redentor

El Tema del XXIV Capítulo General y la Formación
El Tema del XXIV Capítulo General y la Formación

Por: Ronald McAinsh, C.Ss.R
SITIO EN CONSTRUCCIÓN
Introducción

El Trasfondo del Instrumentum Laboris
del Capítulo General 

        El XXIV Capítulo General de la Congregación se llevó a cabo en unas circunstancias de desarrollo global acelerado. Los cambios dramáticos en el movimiento de personas, el urbanismo creciente, la emigración e inmigración generalizada, el consumismo, y el tamaño de la familia en reducción son problemas que están cambiando el mundo que atienden los Redentoristas. 

        En este contexto,  el Instrumentum Laboris - el documento de trabajo de los miembros del Capítulo - se discutió antes del Capítulo,  en cada Provincia, Vice Provincia, Región y Misión de la Congregación. Este Instrumentum Laboris propuso una nueva manera de reestructurar la Congregación para la misión. En otros términos,
términos, fieles a nuestras Constituciones, (Cf. 3-5) la Congregación debe buscar siempre nuevas maneras para llevar más eficazmente la Buena Noticia de Jesucristo a los más abandonados y a los pobres. En verdad los miembros del Capítulo se encontraron frente a un enorme desafío - tanto a la  propuesta del Instrumentum Laboris como  del mundo cambiante en que vivimos. 

        Después de semanas de acalorado debate, se decidió a 'el lanzamiento en profundidad' con una nueva configuración de la Congregación para mejorar la comunicación, permitir a los cohermanos trabajar más estrechamente unidos - y sobre todo, para estar más presentes entre aquéllos a quienes estamos llamados a servir. Esta decisión se cristalizó en el último mensaje y en el tema del Capítulo: Predicar el Evangelio de manera siempre nueva (San  Clemente) Renovada Esperanza, corazones Renovados y Estructuras Renovadas para la Misión". 

        ¿Qué significa esto para la Formación dentro de la Congregación - y sobre todo para la Formación inicial? Parte de la respuesta a esto se encuentra leyendo la sección del Documento Final titulada, " Perfil del cohermano Redentorista formado en esta nueva Visión". (6.12 - 6.17)

La historia de experiencia internacional vivida desde nuestra Fundación,
y sobre todo después de la experiencia Transalpina.


        Permítame iniciar este análisis declarando que la formación 'internacional' no es nada nuevo en nuestra Congregación. Después de los cohermanos de Europa del Norte (Tadeo Hübl y Clemente Hofbauer) que recibieron su formación inicial en Italia, la norma en la rama Transalpina de la Congregación era que la formación se ofrecía dondequiera fuera posible y no siempre en el lugar de origen. Clemente y Tadeo regresaron con una visión de la Congregación como un grupo de hombres que predican sólo en Italia del Sur, sino con el sueño que la Congregación se estableciera en Viena y en otras partes de Europa, como también en el "Nuevo Mundo" - en las Américas.  

        Para nuestros parámetros modernos, la formación que recibieron nuestros primeros cohermanos en este re-estructurado grupo de Transalpinos era una colcha de retazos. No se tenía una visión  de la Eclesiología o de la Psicología modernas. Sin embargo, lo que estaba presente y en abundancia era una santidad genuina de los formadores y orientadores, expresada en una relación profunda y personal con Jesucristo que se imprimió en los corazones y en el alma de quienes pedían admisión a la Congregación; y también en un formidable "celo por las almas", sobre todo de los que se encontraban abandonados o en dificultad.

        Las barreras del idioma eran reales, pero no insuperables. Y aunque no  existían los problemas de visa en la forma que hoy se presentan, había un nacionalismo agresivo en muchos de los países de Europa del Norte que condujo a la expulsión de muchos de nuestros primeros cohermanos y de las comunidades de la primera generación.  Ellos eran peregrinos, no tan solo en el sentido del Vaticano II, sino en un sentido muy real y físico, vagando de un país a otro. 

        No era raro para los cohermanos de las diferentes partes de Europa pasar varios años de formación en alguno de los famosos Estudiantados del siglo diecinueve, como Wittem en Holanda o Mautern en Austria. Y esto sin mencionar la cantidad de nacionalidades que estaban presentes….. rusos e ingleses, franceses y alemanes, polacos e irlandeses, norteamericanos e incluso brasileños. Isaac Hecker, el fundador del Paulistas en EE.UU., pasó una parte de su formación Redentorista en Clapham (Inglaterra) y en Wittem (Holanda). 

        De modo que la formación internacional no llega por sorpresa al último Capítulo General. Sólo fue cuando la cantidad  aumentó rápidamente a fines del siglo diecinueve,  que se establecieron Casas locales de Formación; pero incluso en el siglo veinte nosotros tenemos muchos ejemplos de formación que tiene lugar en otro idioma y en otra cultura.  


¿Qué significa para la formación de los Redentoristas de hoy, el prepararse
para la misión y para la vida de  comunidad en una nueva realidad global?

Cuáles son las implicaciones de las decisiones del Capítulo en lo que se refiere a: 


  • La Formación humana 
  • La Formación espiritual 
  • La Formación intelectual 

        Significa que más que nunca los candidatos que nosotros recibimos deben ser hombres con capacidad de adaptación, abiertos, flexibles y capaces  de libertad interior para convivir con culturas diferentes, pueblos, ecclesiologías y condiciones de vida. Esto por supuesto requiere un claro "sentido de identidad", porque vivir fuera de la propia cultura  es una de las grandes tensiones ocultas presentes  en las vidas de las personas y a menudo se necesita un apoyo especial en tales situaciones.

        En nuestro trabajo de formación no debemos minimizar las dificultades humanas de vivir en las llamadas comunidades internacionales. Ni debemos fantasear románticamente. Se trata de algo muy real. De hecho muchos sociólogos están de acuerdo que después de la pérdida de un/a esposo/a, la mayor pérdida que uno puede experimentar es la pérdida del propio país y de la propia cultura. Por eso muchos Padres de la Iglesia, refiriéndose a los primeros misioneros comparaban sus vidas al martirio. El concepto de "martirio azul" o "martirio verde" se convirtió en el modo de expresar la donación total de sì de un individuo sea él o ella al dejar su país de origen para predicar el evangelio a los más necesitados.


Culturas, eclesiologías e idiomas a la luz del Capítulo General.


        Es importante darse cuenta de esto por cuanto se refiere al apoyo de aquéllos que están viviendo la formación en otra Unidad en que el idioma o la cultura son muy diferentes. No es suficiente decir que "Todos nosotros somos Redentoristas y que la formación Redentorista debe ser la misma en todo el mundo". Esta visión fue promovida en el mundo con estructuras monolíticas anteriores al Vaticano II.  Esto no es válido hoy. Por consiguiente, las nuevas estructuras para el crecimiento humano y para el desarrollo de nuestra gente en formación deben evolucionar si queremos formarlos de una manera saludable e integral. Por otra parte son muy reales los peligros de compensación emocional y de otras maneras enfermizas y solapadas de cubrir la inevitable soledad, que trae el vivir en un ambiente internacional.

        Como sabemos, el Capítulo General XXIII decidió que habría dos idiomas oficiales en la Congregación, el inglés y el español. (Documento final. 15). durante el sexenio anterior se advirtió que esto no era práctico y en consecuencia se suspendió  el mandato hasta el último Capítulo General. A este Capítulo, se añadió el italiano a los idiomas "oficiales" de la Congregación. (Documento final. 16) 

        En la realidad, la formación tiene lugar normalmente en el idioma oficial del área o de la Conferencia. Así aunque el país anfitrión tiene idiomas locales en África, Asia y América del Sur, la formación tendrá lugar en los idiomas oficiales - que para América Latina serán el español y el portugués, para Africa serán el  inglés y el francés y para Asia será el inglés. Por consiguiente es vital comprender la importancia de contar con un manejo real y suficiente el idioma.

        No es suficiente la comprensión de un idioma para recibir una formación de calidad. Una gran parte  del proceso de formación consiste en que el formando comparte lo que tiene en su corazón, cuando habla de sus temores y esperanzas, de su sexualidad, de sus relaciones  y de su vida de oración. Esto no se logra realmente en esta edad sin un dominio del idioma de la comunidad y del formador. Por otra parte, pueden surgir más tarde grandes problemas que se deberían haber resuelto en los años de la formación. Y esto con consecuencias dolorosas y serias. Así, a la luz del Capítulo General, corresponde a las Provincias afrontar seriamente este desafío para la internacionalidad y la reestructuración, ofreciendo a nuestros cohermanos más jóvenes la experiencia de un manejo bueno y profundo del idioma. Esto tiene que incluir períodos de inserción en la cultura del idioma puesto que se trata de obtener un dominio real.   Además, se debe disponer de formadores originarios de la cultura del idioma de (por lo menos de vez en cuando) en el ambiente de formación internacional.

        Lo que se ha dicho en cuanto a la formación humana también se aplica a la formación espiritual. No se pone en duda que una espiritualidad Redentorista. Sin embargo, lo genial de una formación saludable y buena consiste en cómo vivir esto en un pluralidad de culturas y lugares. Las etiquetas como 'conservador' y 'progresivo' no sirven casi para nada  en esta fase, y se debe evitar la polarización cuando hay o un exceso de vida devocional, o una falta de vida devota en un individuo. La formación es un tiempo para descubrir la llamada personal de Jesús, y la expresión concreta de su voluntad, y esto varía grandemente. Al mismo tiempo, los formandos no deben esconderse detrás de una cultura y ni deben usar esto por una parte para un exceso o por otra, para una carencia de piedad que tiene sus consecuencias en la comunidad, y en el pueblo de  Dios a quien nosotros servimos. De este modo la atención y un respeto profundo hacia los demás son requisitos de los  Formadores en estas etapas de la formación, sobre todo en los programas comunes de varias Unidades en un ambiente internacional.  

        Volviendo ahora a la formación intelectual, es vital que preparemos nuestros Redentoristas del futuro para una vida de estudio. La formación intelectual no consiste sólo en pasar  los exámenes de filosofía o teología - o para los Hermanos, en obtener un grado en alguna otra disciplina o capacitación. Consiste sobre todo crear en ellos la conciencia sobre la realidad que durante el tiempo de estudios, una parte grande de sus vidas dependerá de  los temas que ellos están estudiando, pero también abrir  sus mentalidad a las implicaciones más amplias de nuestro mundo que influye en nuestras realidades políticas, sociales y relacionales.

        Por tanto los estudios nunca deben ser cerrados y locales - sino globales y católicos en el verdadero sentido de esta palabra. Si reducimos nuestra formación intelectual tan solo a los temas necesarios para un entrenamiento seminarístico, esto disminuirá a nuestros estudiantes que sienten el desafío de tener amplitud de  mente y de corazón. Sin embargo, esto no se puede hacer con detrimento de una base teológica sólida, con un énfasis especial en la teología moral. El lograr todo esto, quizás en un ambiente internacional, requiere una mentalidad renovada y un enfoque que son nuevos a nuestras Ratios y Directorios  de Formación, pero que es esencial si nuestros Redentoristas del mañana van a ser el tipo de hombres a los que mira el Capítulo General como el Redentorista para la Congregación nueva y reestructurada. 

La Formación en las Conferencias.

        Se trata de un desafío enorme en muchas áreas. Conferencias grandes y con multiplicidad de idiomas como la Conferencia de Europa, que se extiende  desde Sicilia a Siberia, o la Conferencia de Asia que abarca desde el Medio Oriente Hasta Nueva Zelanda con una multiplicidad de culturas y de idiomas locales, están esforzándose en encontrar nuevas maneras de formación común. La migración masiva y los grandes movimientos de personas en los diversos  continentes, nos invita también a repensar la manera como estamos formando a nuestros jóvenes. La disminución de vocaciones en algunas Conferencias unida a la falta de formadores, nos colocan frente a una realidad concreta. En la situación de una Provincia o un área que tiene sólo un candidato y ningún formador disponible, ¿cómo puede la Conferencia ayudar a tales Unidades para alimentar  el desarrollo espiritual del candidato, su crecimiento humano y su vocación Redentorista? Sin duda esto requiere nuevas iniciativas algunas de las cuales resultarán infructuosas y otras serán útiles. Estamos en una nueva fase de desarrollo y crecimiento de la Congregación; y el área de formación no puede dejarse de lado. Los Secretariados de Formación de la Conferencia y las Ratios son un elemento esencial de nuestra restructuración. 


La formación a través de  las Conferencias


        Con la llegada de transporte más accesible y más económico, la habilidad de nuestros Estudiantes para tener una inmersión pastoral en una cultura completamente diferente es hoy más frecuente que en los años anteriores. Esto puede ir desde un trabajo de verano, hasta un año completo de inserción. Para los períodos más largos de inserción es esencial que la Unidad que recibe al estudiante atienda adecuadamente sus dotes y realidad humana, espiritual e intelectual. Si la inserción es por un período largo, también sería importante que un formador de la Unidad de origen visite a los estudiantes durante este período y dialogue con ellos y con los formadores del lugar. La Cooperación entre Unidades de la Conferencia en la Formación será cada vez más frecuente.  Es importante que las Comisiones de Formación sean conscientes de las bendiciones y las dificultades que surgen cuando los estudiantes van a otra cultura por un período prolongado. 


El papel de los Secretariados Generales de Formación  y
de los Secretariados de Formación de la Conferencia


        El Documento Final del XXIV Capítulo General resaltó el papel del Secretariado Ejecutivo para la Formación (N.11), y el papel de la Secretariado General para la Formación en lo que se refiere a la organización de cursos para Formadores en diversos idiomas. (N.12). Estos cursos se han realizado ya durante algunos años en cuatro idiomas con notable éxito. Sin embargo se impone  la necesidad de renovar estos cursos continuamente, así como ofrecerlos de manera continuada debido al cambio de formadores. También es papel del Secretariado  General de  Formación animar los Secretariados en las diversas Conferencias y asegurar que no haya repetición innecesaria de temáticas o cursos.  


Formación de Formadores con la mentalidad del Capítulo General


        Éste es quizás uno de los mayores desafíos que enfrentan los  Secretariados. La mayoría de los Formadores no estaba presente en el Capítulo General. Muchos se informan del contenido de los Documentos Finales del Capítulo pero no han tenido la oportunidad de estudiarlos en detalle. Para imbuirlos en la formación con el espíritu de la reestructuración, parece importante que los Formadores tengan la oportunidad de discutir  franca y abiertamente sobre las dificultades y las esperanzas que tienen sobre el conjunto de formas de cooperación en la formación, y sobre la manera cómo se aplica a ellos en cada nivel. Ellos también están invitados  a ampliar el panorama sobre la mentalidad de los candidatos que  se nos unen, recordando que no están comprometiéndose con una  Unidad particular, sino que están prestando un servicio a toda la Congregación. (Documento final 6.16) 


Conclusión


        Estamos viviendo en una nueva era por lo que se refiere a la formación tanto  a nivel de metodología como a nivel de cooperación. Hemos pasado de un  modelo de formación de control a un modelo de formación personalizada. Tenemos, en nuestra ayuda las ventajas de las ciencias modernas, sobre todo de la psicología. Todavía enfrentamos los desafíos de tratar las complejidades de la formación humana y sobre todo de los campos que se relacionan con la sexualidad humana.  

        Con la reestructuración, algunas de estas áreas se beneficiarán de tener un campo más amplio de ayuda y especialización. Otros pueden pasar por alto los vaivenes  y la presencia de estilos diferentes de formación y de formadores. Nuestro deber más serio como Redentoristas es crear ambientes en que el carisma de la Congregación pueda transmitirse de una manera sana y saludable a quienes tienen nuestra misma cultura y  a quienes provienen de culturas diferentes. Ésta es una tarea que ningún formador aislado o incluso ninguna Unidad pueden lograr. Necesitamos nuevas estructuras que apoyen mutuamente el trabajo de formación. Y necesitamos creer que esto es posible si nosotros logramos reunir nuestros recursos y colocarlos al servicio de la Misión del Santísimo Redentor. 

Ronald McAinsh, C.Ss.R, 
Provincia de Londres


Cuestiones para discusión en Taller o en debate


1.    El Capítulo General XXIV en el mensaje final y en el tema del sexenio nos invita a : Predicar el Evangelio de manera siempre nueva (San  Clemente) Renovada Esperanza, corazones Renovados y Estructuras Renovadas para la Misión". 

¿Qué significa para la formación de los Redentoristas de hoy, el prepararse para la misión y para la vida de  comunidad en una nueva realidad global?

2.    Los formandos no deben esconderse detrás de una cultura y ni deben usar la propia cultura por una parte para un exceso o por otra, para una carencia de piedad, característica de la identidad misionera redentorista. ¿Cómo preparamos a nuestros formandos  para vivir una piedad necesaria para la vida
vida personal y comunitaria y para el ministerio apostólico?

3.    La formación intelectual no consiste sólo en pasar  los exámenes de filosofía o teología - o para los Hermanos, en obtener un grado en alguna otra disciplina o capacitación. Consiste sobre todo crear en ellos la conciencia sobre la realidad que durante el tiempo de estudios, una parte grande de sus vidas dependerá de  los temas que ellos están estudiando, pero también abrir  sus mentalidad a las implicaciones más amplias de nuestro mundo que influye en nuestras realidades políticas, sociales y relacionales.
Hable de esto a la luz de su experiencia como formador en su Unidad/Conferencia.

4.     ¿Cómo preparamos a nuestros candidatos para promover y acompañar la actualización en la Formación Continua?